29 de abril de 2013

Requiem

El fin de una era enfermiza aguardaba al hacedor, que, reluctante, se retó a superarla.

Título: Réquiem
Trilogía: Delirium III
Autora: Lauren Oliver
Traductora: Carmen Valle
Editorial: SM
ISBN: 9788467551945
Páginas: 397
A la venta el 16 de mayo
Lee el primer capítulo
Sinopsis: Han tratado de acabar con nosotros. Pero todavía estamos aquí. Y cada día somos más. Quizá tengan razón y nuestros sentimientos nos vuelven locos. Tal vez el amor es una enfermedad de la que tendríamos que curarnos. Sin embargo, hemos elegido un camino diferente. Y al final, esa es la mejor cura: ser libres para elegir. Ser libres para elegir... aunque sea equivocadamente.

Opinión: Como podéis ver, y como siempre he defendido, esta trilogía es una de las que más emoción y más interés me despiertan de la «nueva distopía». Si os acordáis de mis reseñas, decía que Delirium seguía perfectamente las pautas de 1984 o Un mundo feliz. También recordaréis que con Pandemonium, sin embargo, dije que Lauren sabía hilar una historia maravillosa con un personaje delicioso: Lena. También, así como quien no quiere la cosa, podía haber dicho que sus finales son... cliffhangers. Vamos a utilizar esa palabra, ya que no me viene a la cabeza ninguna mejor. ¿Qué nos vamos a encontrar en Requiem? Más de lo mismo seguro que no, puesto que precisamente si algo nos ha demostrado Lauren con el cambio que hizo de perspectiva desde Delirium a Pandemonium es que sus historias no se quedan encalladas en bucles repetitivos. Por tanto, si esperáis que haya acción al estilo Pandemonium, o una descripción de la sociedad como en Delirium, probablemente os sintáis un poco decepcionados, pero si os acercáis al libro libres de prejuicios, algo difícil con una tercera parte, lo sé, os llevaréis una grata sorpresa.

Aquí es donde puedo empezar a hablar técnicamente de la novela, diciéndoos lo que os vais a encontrar, aunque sin deciros la emoción que me ha despertado el libro; pero no desesperéis, que más adelante tendréis emoción en estado puro, ya que no se puede leer este libro sin emocionarse, igual que ocurría con los otros dos anteriores. Para empezar con la parte técnica, analicemos un poco la construcción del mundo post-Pandemonium. Tras la histeria causada, y sobre todo, ese final... con tantas vertientes abiertas, no se puede sino esperar un libro que cierre todos los cabos sueltos y, por tanto, cuya historia esté delimitada a eso sin generar nuevos puntos de fricción. Lauren rompe ese mito y nos encontramos con un libro que abre nuevos caminos de crecimiento para los personajes. Si algo bueno tiene es que trata cada uno de los caminos que había dejado abiertos dándoles una resolución a lo largo de la novela, pero en algunos casos abre otros que son más difíciles de cerrar, ya que los abre en este mismo libro. Con esto no quiero decir que queden cosas al aire, simplemente que no es el libro «finalizador» que muchos podíamos esperar al ser el último de la trilogía.
«El pasado ha ido regresando a mí. Se cuela entre las grietas cuando estoy desprevenida y tira de mí con dedos codiciosos.»
Sin duda esto afecta incluso a la forma de narrar, donde antes teníamos siempre la voz de Lena, en Pandemonium incluso desdoblada en dos ─presente y pasado─, ahora tendremos las dos perspectivas del conflicto: la de Lena, a la que seguiremos acompañando en su camino, y la de Hana, una curada y su mejor amiga en Delirium si la recordamos. Esta coalición y confrontación que se forma entre los dos puntos de vista más potentes, los de dentro y los de fuera, hará que veamos las cosas de otra manera. Si bien es cierto que en Pandemonium podíamos acercarnos a ver la sociedad desde dentro con la ayuda de Julian, aquí con la narradora en primera persona queda aún más claro. Es cierto que sus capítulos son más cortos que los de Lena, pero, por otro lado, ver por primera vez las sensaciones de una curada directamente desde su pluma es muy diferente a ver el mundo que se le presenta a Lena con su recién adquirida libertad. Quizá ese es uno de los puntos de la técnica narrativa más impactantes: lo bien diferenciadas que están las dos voces y las dos situaciones en todo momento.

Sin embargo, hay un punto muy importante que no se puede pasar por alto: la existencia de unos relatos cortos que nos explican mucho mejor a tres personajes que aparecen en los libros: Hana, Annabel y Raven.  Asimismo, nos permiten adentrarnos más en este mundo creado por Lauren Oliver. Esto se puede aprovechar mejor si se lee en su momento, es decir, siguiendo el orden: Delirium, Hana, Annabel, Pandemonium, Raven, Requiem. Es de agradecer la forma en que la autora aprovecha esos relatos para contarnos mucho más acerca del mundo en que se desarrolla y cómo se despide en este libro, para que nuestros corazones se sientan plenos con la historia, dada su intensidad. Además, ya las han compilado en un libro, así que SM podría hacernos el favor de sacarlas para que esté completa la experiencia Delirium en castellano y todos podamos disfrutarla y llevarla aún más en nuestros corazones. Una vivencia como el descubrimiento del deliria nervosa hace que te des cuenta de la intensidad con la que realmente se viven las emociones. He tenido la suerte de conseguir Hana en inglés después de haber completado Requiem en el reto, y poder comprender mejor de ese modo el cambio que se da en su voz una vez pasada la operación, así como un par de eventos que enlazan directamente con ese relato corto. Estoy seguro de que si pudiéramos leer Annabel y Raven también conseguiríamos una perspectiva más completa. A pesar de eso, estoy muy contento con la posibilidad que ha dado SM con los retos. Habiendo participado en los tres desde su origen, he acabado leyendo los libros cada uno en menos de 24 horas, lo que indica la buena calidad de la prosa a la que nos enfrentamos en estos libros y lo que enganchan sus tramas.  
«Nosotros hemos elegido un camino distinto. Y al final eso es lo importante de haber escapado de la operación: somos libres para elegir. Incluso somos libres para elegir la opción equivocada.»
Por otro lado, para realizar un análisis lo más exhaustivo posible, tengo que hablar de los personajes, y aquí voy a tener mucho, pero mucho cuidado, ya que sería muy fácil que cayera algún spoiler, aunque solo fuera de Pandemonium o Delirium, y quiero que podáis disfrutar de la historia de Lena sin que yo os la arruine, así que preparaos para mensajes crípticos acerca de los personajes, y muy impersonales para mantener la objetividad que se merecen. Entonces, vamos a empezar por Lena. En este libro Lena da un paso atrás en cuanto a personaje, convirtiéndose en alguien bastante débil y, sobre todo, cansino en muchas ocasiones. Como si Pandemonium no hubiera ocurrido, excepto por la presencia de Julian. Sin duda, uno de los puntos más negros del libro es precisamente la personalidad de Lena hasta prácticamente las últimas cien páginas, cuando vuelve a ser ese personaje interesante que nos había enamorado. La otra voz que tenemos más presente a lo largo de la novela es la de Hana, por eso de que es la otra narradora. Con esa voz, que no alabaré lo suficiente en ningún momento, podremos ver el otro lado de la moneda, y cómo no todo es lo que parece. Ni siquiera entre los curados; algo que muchos libros se olvidan de mostrar. Por otro lado, aunque sin voz propia dentro del libro, encontramos a Julian y Raven, incorporaciones de Pandemonium, y muchos otros personajes nuevos de los que sin duda deberíamos destacar a Coral y Fred (y a otro personaje que conocimos al final de Pandemonium). Coral será la que despertará a Lena de un largo letargo y la causante última de que recuperemos a la Lena que nos gusta, mientras que Fred nos mostrará el peor lado posible de la sociedad curada. En cuanto al otro personaje, del que no voy a decir el nombre, podemos decir que nos sacará de quicio de una manera muy especial y Lena no sabrá reaccionar ante él. La forma en que se nos irán descubriendo a lo largo del libro es una de sus grandes bazas.

Aparte, tengo que hablar de algo que a muchos no os importará tanto, pero que, sin embargo, a mí me parece muy importante en las historias: la capacidad de referenciar tradiciones u otras obras de una manera sutil (o directa) y en este caso nos vamos a encontrar con una referencia a la historia del rey Salomón. Sí, la de las dos madres a las que Salomón pide que dividan al bebé. Es una historia que aparece modificada, y es precisamente eso uno de los detalles que más me gustan de las referencias que se utilizan: muestran la capacidad de manipulación del gobierno acerca de símbolos morales. Por supuesto, no es el único símbolo alterado que nos encontramos, pero sí el más importante y, sin duda, uno de los más conocidos que permiten un juego con el lector que de otra manera no se daría. Además, marca una de las características más comunes de esta distopía: el uso de la religión para fundamentarla. Por ahí se pueden ver una serie de temas que habitualmente no se ven... sobre todo con la escala de grises en que se mueven.
«Me acuerdo de que me sentía como aquella criatura: desgarrada por los sentmientos, dividida en dos, atrapada entre los deseos y la lealtad. Así es el mundo enfermo.» 
Este es un tema que probablemente llame mucho la atención a los que siguieron las aventuras de Lena en los anteriores libros. Donde antes había una utopía, cuando Lena pensaba en Delirium que con salir a la Tierra Salvaje todo iría perfectamente, una vez alcanzasen la libertad, a pesar de las dificultades que esto entrañase, ahora se mueve lentamente el peso hacia la escala de grises, donde es el mal menor, en vez del bien, lo que parece triunfar. Esto puede parecer un poco críptico, pero como ya he dicho, voy a evitar los spoilers en todo lo posible. Sin duda cada uno de los temas, desde la relación con la naturaleza, la búsqueda del camino fácil, la aceptación de los propios sentimientos o, sobre todo, la búsqueda real del camino de cada persona son puntos fortísimos que harían extremadamente recomendable la trilogía entera, y, sin duda, es una apuesta arriesgada por parte de SM, a pesar de la fama que tiene la autora así como de la inclusión dentro de la corriente distópica, ya que la mayor parte de los lectores españoles no esperan que sus libros contengan mensajes tan profundas ─cosa que me parece horrible, ya que nos impide disfrutar de grandes historias y tener debates interesantes─. Sin duda, no se trata de una trilogía en la que cuando acabas cada libro te quedes indiferente, más bien al contrario, cada libro va tocando distintas fibras que tenemos muy asumidas y que, sin embargo, con este libro se despiertan y nos permiten ver todo de otra manera.

Si hay una emoción que predomine en el lector a lo largo de esta novela es la tensión. Tanto por las situaciones en que se ven envueltos los personajes, como por la sensación de que te quedan demasiadas pocas páginas (yo he estado dando a siguiente un rato largo mientras intentaba digerir el final). Esto sin duda os dará una idea de cómo engancha este libro, así como de la fuerte atracción que supondrán los capítulos, de duración variable, de cada una de las protagonistas. Aunque es cierto que más de una vez he acabado deseando que volviera Hana... Porque Lena estuviera especialmente pesada o simplemente porque no soportara la tensión en la que se encontraba. Hay varias escenas muy claras de eso, pero cuando un personaje tiene que gritar a otro que ya no es una niña, la única respuesta posible es «pues no es eso lo que me estás demostrando». Y sí, esa es Lena, de repente se convierte en lo más parecido a una niña mimada... para luego querer arriesgarlo todo porque sí. Malditos cambios de humor provocados por la delira nervosa del amor. Y es que no estar curada es lo que verdaderamente identifica a Lena en este libro, que busca de una manera muy clara establecer la diferencia absoluta (o quizá no tan absoluta como uno podría pensar) entre Lena y Hana.
«En este momento puedo admitirlo: debo haberla amado. No de una forma antinatural, pero mis sentimientos por ella deben haber sido como una especie de enfermedad. ¿Cómo puede tener alguien el poder de reducirte a polvo y también el de hacerte sentir tan plena?.»
Sin duda, muchos os preguntaréis por el tema del amor en este libro, y sí, estará presente, de hecho, será uno de los factores que unirán de forma inevitable las narraciones de Hana y Lena. Esto no quiere decir que cada una se quede con un personaje masculino, sino que el tema que vertebrará las dos narraciones es precisamente el amor. Por eso y no por otro motivo, puntuar este tema es muy importante, dado que es la base de la trama de la trilogía entera, la delira nervosa de amor, aunque en este caso he echado de menos las recomendaciones del Manual de FSS (que en inglés, no os lo perdáis, se llama Manual de Shhhh), ya que daban una representación más completa de la sociedad. Puede que muchos no estéis de acuerdo conmigo en cuanto a este tema, pero creo sinceramente que después de haber leído los dos primeros libros y enfrentarme a este, no puedo dejar de constatar la importancia dentro de la narración de los sentimientos, ya que son el centro de todos los movimientos de trama.

En definitiva, nos encontramos con una historia que si bien mantiene el nivel literario de sus predecesoras, no puedo estar de acuerdo con la forma de llevar la historia. Lauren debería seguir escribiendo, por lo menos otro relato corto donde termine de atarlo todo. Por lo demás, tanto los personajes como las situaciones que viven os llegarán al alma, y conseguirán que descubráis cosas que nunca os habríais atrevido a imaginar. Sin duda es un gran libro, pero para mí no alcanza el nivel que sí alcanzaron tanto Delirium como Pandemonium.

Impresión general
Puntuaciones
Trama: 9
Personajes: 9
Estilo: 9
Final: 7
Amor: 8

5 comentarios:

  1. Es un libro que me muero por leer, la trilogía me encanta.
    Un beso

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  2. Yo soy de las rarísimas, lo reconozco. A mí "Delirium" no me caló tan hondo como a la mayoría; de hecho durante la lectura del reto me aburrió bastante. Pero le di otra oportunidad cuando tuve "Pandemonium" en mis manos, libro que no llegué a leer. ¿Por qué? Pues porque quise releer "Delirium" tanto para reconciliarme con él (pensé que tal vez el leerlo en menos de 24h hizo más mal que bien, por lo que quería tomármelo con calma en la relectura) como para refrescar la historia (es algo que siempre hago). No pasé de la página 100, Khardan. No pude. No sólo se me hizo aburrido de nuevo, sino que no le vi sentido a lo que se contaba, recuerdo que lo veía absurdo, y pasó a importarme tres pepinos lo que ocurriese en los libros posteriores. Así que nada, de esta autora leeré el libro único que tiene publicado (que lo tengo) y ya veremos si al menos me reconcilio con ella XD

    Y bueno, todo este rollo sólo para decirte que, aunque no comparto tu emoción por el primer libro de esta trilogía y, por ende, de toda la misma, me ha encantado la reseña. De hecho, casi me has dado ganas de darle una tercera oportunidad a la historia. Pero sólo "casi" XD Tenía curiosidad por saber lo que opinabas del final especialmente, ya que me habían dicho que era demasiado abierto. A ver si la autora te escucha y hace una historia corta por lo menos para cerrarlo ;)

    Un beso!

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    Respuestas
    1. La autora tiene otras dos historias publicadas en español: Si no despierto (http://unhacedoreneldesierto.blogspot.com.es/2011/06/si-no-despierto.html) y Lísel y Po, que es más infantil y está en la colección de Barco de Vapor, pero que también mola xD

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    2. No sabía que "Lísel y Po" era también de Lauren Oliver, así que gracias por aclarármelo, Alexia. El que tengo es "Si no despierto", y es el que leeré tarde o temprano :) Quién sabe, si me gusta lo mismo acabo probando el otro ;)

      Un beso!

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  3. Pues yo acabo de terminar Pandemonium y como es logico, quiero Requiem ya!!
    Un beso

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