5 de mayo de 2013

Wild Cards

Recibió el hacedor una clase de historia envuelta con cartas de la baraja

Título: Wild Cards
Título original: Wild cards
Autores: Walter Jon Williams, George R.R. Martin, Roger Zelazny, Lewis Shiner, Howard Waldrop, Carrie Vaughn, David Lavine, Michael Cassut
Saga: Wild Cards I
Editorial: Timun Mas
Páginas: 490
Sinopsis: Existe una historia secreta del mundo. Una historia que comienza en 1946 cuando un extraño virus alienígena es liberado sobre los cielos de Nueva York, proporcionando superpoderes a unos cuantos supervivientes. A aquellos que dedican sus talentos a servir a la humanidad los llaman Ases. A los otros, a los que usan sus poderes para ayudar al mal, los denominan Jokers. Wild Cards nos cuenta su historia. Aquí comienza todo. Este es la génesis de lo que acontecerá.
En este volumen se presentan los Ases y Jokers que poblarán el universo de Wild Cards: Jetboy, Golden boy, Dr. Tachyon, Jack Braun, Croyd Crenson, Hunter S. Thompson. Todos superhéreoes de una novela mosaico en la que los relatos se combinan con noticias y hechos de una historia alternativa que va desde justo después de la Segunda Guerra Mundial hasta la década de los ochenta.
 Publicado por primera vez en 1987, Wild Cards 1, incluye los relatos de George R. R. Martin, Roger Zelazny, Walter Jon Williams, Howard Waldrop y Lewis Shiner. Esta edición, además, cuenta con la historia del ganador del premio Hugo, David Lavine, el guionista y escritor Michael Cassut, además de la escritora bestseller de The New York Times, Carrie Vaughn.

Opinión: Nos encontramos con un rara avis dentro del mercado literario español: un compendio de relatos situados en el mismo mundo alternativo y editado para ganar coherencia por el mismo George R. R. Martin (del que se incluye un relato), sí, el autor de Juego de Tronos. Muchos de los nombres que firman los relatos no son precisamente conocidos, aunque alguno hay, como Roger Zelazny. Pero eso no es lo que más llama la atención de este compendio, sino el cuidado y el cariño que se le ha puesto. Se trata de un libro bastante distinto de aquello a lo que estamos acostumbrados, pero que puede acercarnos a un nuevo estilo de literatura que, sinceramente, puede llegar a dar muchas buenas sorpresas en un futuro. Que sea extraño en el mercado no significa que no haya habido otras recopilaciones de relatos ambientados en un mundo, como muestra está Relatos de Faerun, pero este se aleja de los relatos de fantasía para ofrecernos algo distinto.

Tan distinto es, que me ha llevado mucho pensar en cómo debería enfocar esta reseña. Muchos de vosotros, queridos lectores, estáis acostumbrados a libros que se leen directamente y que no tienen cambios de estilo, evidentemente eso no sucede aquí. Sí hay, gracias a Dios, una coherencia temporal muy acentuada, pero eso nos significa que sea necesario ningún relato para comprender el resto, aunque ayudan, sobre todo cuando te encuentras con personajes transversales, como Fatman, o Tachyon. Pero cada relato prácticamente tiene un centro completamente distinto, unos protagonistas diferentes y un estilo distinto. Por ello no es de extrañar que haya alguno que flojee un poco, pero que funciona como cuña para el resto de relatos, facilitando datos que, sin ser los más importantes ayudan a comprender el contexto en el que suceden las cosas.

Sin embargo, esto está un poco trucado. Es decir, si conoces la historia de Estados Unidos, verás que lo que han hecho realmente es incluir un punto de cambio en la historia, y mantener el resto para ver cómo irían sucediendo las cosas. Así, empezaremos con el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, y luego iremos avanzando a través  de un mundo inmerso en la Guerra Fría que, de repente, cuenta con seres superpoderosos, y con seres especialmente deformes. Sin embargo, no caen en el maniqueísmo de considerar que los Joker vayan a ser los malvados, más bien al contrario, ellos nos suelen dar más lástima que otra cosa, todo lo malo les sucede. Se convierten en la muestra de lo que siempre ha pasado a los grupos marginales. Por otro lado, los ases vienen en muy distintos recipientes, algunos mejores, otros peores, pero todos humanos. Menos el científico que crea el virus, que es extraterrestre y lo muestra en algunas de sus actitudes, que no en todas, el resto muestran todas las características de la humanidad. No hay nadie perfecto, cada uno tiene unas motivaciones perfectas para hacer cada una de las cosas que hace. Y eso es lo que hace grande estas historias: Que puedes verlas y sentirlas como reales pese a la creatividad que desbordan y a la fantasía del mundo en el que se desarrollan.

Por otro lado, no puedo dejar de comentar, para todos aquellos a quienes les gusten los cómics de superhéroes, que hay autoreferencias. Es decir, tenemos a los héroes del libro leyendo cómics de superman y preguntándose si podrían hacer lo que hace él. Esto me lleva a ver más y más referencias entre los personajes de la novela y los distintos cómics. Y es que muchos de los personajes de la novela se comportan como unos superhéroes a los que han trasplantado al mundo real, con sus inconvenientes y sus partes positivas. Pocas estas últimas. Normalmente os hablaría de los personajes, pero lo primero que me ha quedado claro es que dar una visión de todos los personajes podría ser demasiado, ya que son uno de los mayores motivos para leer este libro. Sin embargo, voy a destacar a tres muy claramente, tanto por lo que viven, como por su significado en el conjunto de la obra: Croyd, Tachyon y La Gran y Poderosa Tortuga. Croyd es el malvado que siempre me hubiera gustado ver en un cómic, alguien para quien el mal proviene de la sociedad y de la necesidad, y no porque él sea malvado. Su forma de actuar cada vez que aparece, así como las sutiles referencias hacia él en la mayoría de los textos, han conseguido que me fije en él y le considere uno de los que mejor marcan la diferencia con el cómic de superhéroes (en particular DC) habitual. Por otro lado, Tachyon es el alienígena que se trasplanta a la Tierra y se maravilla con todo lo que hacen los humanos así como con todo lo humano, y con salvar a la humanidad de una epidemia de poderes. Además, cuando se tiene la posibilidad de verle en momentos duros, realmente consigue llamar la atención por su visión profundamente humanista. Finalmente la Tortuga es lo que todos los frikis hubiésemos deseado desde el colegio. Evidentemente, me dejo muchos que también llamaran la atención, pero para mí, esos tres son los que mejores relatos tienen.

En definitiva, podemos hablar de un compendio de relatos que, aunque los superhéroes formen parte de la matriz cultural occidental, los más amantes de este estilo tan particular del cómic, así como los amantes de los universos alternativos, serán los que más disfruten de ver un mundo donde la realidad y los superhéroes chocan y bailan una extraña danza en la que muestran las deficiencias y los aciertos del otro con brutal eficacia. Mención especial para los momentos en que Nixon o MacCarthy aparecen, pues son el mejor ejemplo del choque entre realidad y ficción, y cómo un libro entretenido puede servir para mostrar características históricas.

Impresión general
Puntuaciones
Trama: 9
Personajes: 9
Coherencia: 9
Poderes: 7
Historia: 8

3 comentarios:

  1. Muy buena reseña! Has conseguido que un libro que ya había descartado vuelva a picarme la curiosidad... Y eso que no soy yo muy de antologías. La próxima vez que baje a la librería le prestaré más atención.

    Saludoss!

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  2. Lo tengo en mis manos y estoy deseando que acaben los exámenes para poder leerlo. No se si podre esperar tanto! :S

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  3. No me convence mucho el libro, aunque intentaré darle una oportunidad viendo que no esta recibiendo malas críticas.

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