29 de julio de 2014

Peter Pan

Se encontró el hacedor con una historia de su infancia y se asombró de todo lo que se había perdido

Título: Peter Pan y Wendy
Autor: J.M. Barrie
Editorial: Amazon
Páginas: 155
Sinopsis: Es la historia de Peter Pan. No hace falta sinopsis, ¿o sí? Bueno, pues ya sabéis, niños escuchan constantemente hablar a su madre de Nunca Jamás, un día se cuela Peter Pan y pierde su sombra. Y de viaje que van a Nunca Jamás, donde vivirán muchas aventuras.

Opinión: Volver a visitar los libros de la infancia es un tema complicado, sobre todo porque hay muchos sentimientos que lentamente se desgastan y pueden hacernos recordar con una nostalgia indebida estos libros. Después de leer este libro tengo que decir... ¡Que te jodan, Disney! No, en serio, hay una corriente interna dentro de Peter Pan que Disney desbarató por completo. De hecho, me ha recordado más a películas de Pixar que a la propia Peter Pan de Disney. Porque sí, lo que sucede es lo mismo, pero el tono del narrador e incluso el de los niños, Wendy, Hook e incluso el propio Peter cambia tan radicalmente lo que estás leyendo que NO es un cuento simplemente para niños. Eso sí, es un libro para leer a alguien y no para leer uno solo. Por eso, quizá, es por lo que me recordó a las buenas películas de Pixar, como Up,esas que es genial ver con niños cerca porque lo disfrutar pero que tienen un mensaje poderoso para los adultos.

Esta historia es vieja, así que poco os tengo que decir de la trama. Es la historia de tres pilluelos que se escapan con el pillastre por excelencia. Peter Pan, la epítome de la juventud, el primer grito de libertad de la infancia. Una vez con él, en Nunca Jamás, pasan por varias aventuras que no nos cuentan y unas pocas que sí. Todo ello con un narrador adulto pero que ve con diversión y algo de ironía la actitud de los niños que, por mucho que intentan ser libres de las convenciones sociales caen una y otra vez en la seguridad que estas representan para ellos. Las aventuras que se nos presentan, aparte de darnos una perspectiva global de ese tiempo que pasan allí, son, por un lado, cuando Peter y los Niños Perdidos salvan a Tiger Lily del Capitán Garfio y, por otro, la última aventura que viven en Nunca Jamás, cuando el Capitán los captura y se prepara para matar a todos los Niños Perdidos. Como veis, la trama, lo que sucede, lo que se nos cuenta, es exactamente lo mismo que lo que se cuenta en la famosa película de Disney.

Ahora, la trama no es exactamente lo que viven ni lo que les sucede, sino cómo reaccionan a la nueva situación en la que se encuentran, alejados de su padre y de su madre. No nos engañemos, ya desde el principio, con esa perrita que tienen como canguro es evidente que no se trata de una huida del mundo real al mundo creado por los niños. Ellos ya han tenido sus aventuras, cada uno en su versión de Nunca Jamás, pero este es el viaje que hacen para estar con su héroe de los cuentos, cuando dan una madre a los Niños Perdidos. Además, es el viaje en el que descubren toda una vida de aventuras sin fin, y cómo van olvidando su hogar y forjando uno nuevo allí, en la isla de Nunca Jamás. Quiero decir, que la trama trata mucho de las sociedades, de las relaciones entre hombres y mujeres, y los papeles asignados a cada uno en la sociedad. Es gracioso, porque, como muchos, leí en su momento el cuento basado en la historia de la película, la «novelización», si queremos llamarla así; pero nunca me había acercado al original en su propia lengua y ver algunas de las escenas con ese tono irónico con el que Peter parece al mismo tiempo algo que temer, por su vertiente subversiva y alguien a quien compadecer por la falta de cariño, sencillamente ha podido con mis sentimientos. Es normal que no se muestre esa imagen a los niños... pero al mismo tiempo me hace preguntarme si no estaremos evitando que vivan unas aventuras más plenas.

Y es que si por algo se caracteriza esta versión de Peter Pan es por unos personajes redondamente planos. Sí, es la cuadratura del círculo, pero es que son personajes que ofrecen lo que un niño puede captar y luego otra serie de capas que, supongo, solo se captan cuando se es más adulto. Así, el Capitán Garfio, por ejemplo, es un hombre que da miedo y al mismo tiempo hace gracia de pequeños, pero que se convierte en una metáfora de todos esos adultos que no solo pierden la capacidad de maravillarse como lo hace un infante, sino que se pasan la vida envueltos en el temor hacia una muerte cierta para encontrarse con ella cuando menos se lo esperan. Por no hablar, por supuesto, de esa necesidad de ser amados y la envidia que provoca ver a gente que simplemente con estar consiguen la atención y el amor de los demás. Como podéis ver, se trata de personajes cuya primera capa es la que todos los niños disfrutan y las siguientes son las que hacen pensar a los adultos que se enfrentan a la obra, no como una obra infantil que no les va a decir nada, sino como una obra plena y completa que tiene toda la capacidad de sorprenderlos. Es decir, cuando se enfrentan a la obra con la mirada de un niño y la mente de un adulto.

Acerca del estilo de la obra, hay que recordar la época en que está escrita, y el público «objetivo» de la misma. Es decir, por lo menos en mi edición, que era la que hay gratuita en Amazon, nos vamos a encontrar con un lenguaje sencillo que, además, cuando emplea palabras altisonantes te añade la explicación que el padre/narrador hace a los niños. Porque ese es uno de los puntos más claros de la obra, se trata de un libro para leer a alguien, más que un libro para leer uno, porque hay tantas rupturas de la cuarta pared, tantas ganas de interactuar con el niño, que sencillamente solo puede entenderse como libro para ir a la cama. Ese libro que todos los niños quieren que les cuenten porque los padres dedican todo su alma a esa tarea. Eso es Peter Pan. Es un libro hecho para unir claramente a las generaciones. Y eso es lo que busca en todo momento con su estilo, ser un cuento contable.

En definitiva, me cuesta mucho despedirme de este libro, porque hay tantos detalles que sé que no he mencionado, porque creo que por más que yo pueda mencionarlos, pensaríais que simplemente soy un adulto que busca que ese libro con el que disfruté de pequeño siga aportándome cosas de mayor. Y sí, quiero que me siga aportando, pero no puedo para ello pervertir lo que está escrito. Y lo que está escrito es mucho más que la historia del Niño que no Quería Crecer. Es la historia de todos los miedos y todos los sueños de los niños y de los hombres. Es la historia, en definitiva, de ese hombre capaz de vivir en una perrera por la culpabilidad de haberse comportado con orgullo, y haber perdido a sus hijos por ello.

Impresión general
Puntuaciones
Trama: 9
Personajes: 10
Nostalgia: 8
Estilo: 9
Sociedad: 10

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